Más de uno habrá pensado, y con razón, “¡Qué titular más
gratuito!”. La explicación la encontraréis en esta película sobre la campaña
publicitaria que impulsó a Chile a salir de la dictadura.
Hay varios motivos para ver No.
El primero de ellos es el más obvio, la Historia, con mayúsculas, que cuenta es
el plebiscito chileno de 1988. Augusto Pinochet se vio forzado a convocar a los
ciudadanos a una votación en la que tan sólo debían elegir entre las opciones
de Sí o No, según quisieran o no seguir bajo una dictadura militar. No
desvelaré el resultado de dichas votaciones por si hay algún espectador tan ignorante
como yo, a mi favor diré que el film está tan bien construido que hace que
dudes de tu propia memoria, dosificando el suspense a lo largo de dos horas en
las que nunca sabemos si estamos viendo imágenes de archivo o es que
directamente han prescindido de director de fotografía para conseguir un
aspecto ochentero y cutre.
Otra de las razones para acudir
al cine es la interpretación de un motivado Gael García Bernal, cuya dicción no dista de la del resto de
actores con menos experiencia y a los que cuesta entender sin la ayuda de subtítulos
–en muchas películas españolas sucede lo mismo. En No da vida a un creativo que ha vuelto de su exilio en México al
que encargan realizar un espacio televisivo con el que llenar los 15 minutos destinados
a derrocar el régimen de Pinochet, aunque nadie confíe en ello. Si los seguidores
de Mad Men echaban de menos las
campañas publicitarias de la primera temporada aquí tienen una que cambió la
manera de pensar de un país, del conformismo al optimismo.
Pero lo que debería llevar al
público a las salas es descubrir a Pablo
Larraín, el cineasta que por primera vez ha conseguido representar a Chile
en la ceremonia de los premios Oscar, y que competirá con el mismísimo Michael Haneke (Amor) en la categoría de mejor película de habla no inglesa.
Larraín ha dirigido otros tres largometrajes que han ganado reconocimientos en
festivales internacionales y que lamentablemente han pasado desapercibidos en
la cartelera, si es que llegaron a estrenarse en nuestro país, cosa que dudo.
Os dejo los trailers de dos de ellos para que les echéis un vistazo y si ya los
conocéis no dudéis en dejar vuestra opinión.
Tony Manero, 2008
Post Mortem, 2010

Ja ja ja, me ha hecho gracia lo de la dicción. Qué le pasa a la gente hoy en día que ya no sabe ni vocalizar cuando habla!!
ResponderEliminarLo mío en el cine no es la política, pero suena interesante y si está no-minada a los Oscars habrá que verla :-)
ResponderEliminarTengo que confesar que me daba pereza ponerme a ver 'No' de Pablo Larraín. Ya sabéis, Pinochet, la dictadura, con todo respeto, como que ya me lo sabía todo. Al estilo de las pelis españolas de la guerra civil. Ha sido una grata sorpresa. Entretenida, al estilo de 'Argo', con un 'look' extraordinario de esos años 80 y unos créditos magníficos. Más que recomendable. Un saludo!!!!
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