miércoles, 28 de agosto de 2013

Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso



Le llega el turno a otra saga literaria con hombres lobos y vampiros… y nephilim, brujas, demonios, portales dimensionales, runas mágicas y cómo no, un trío amoroso.

Imagen: eOne Films

Puntuación: 5

¿Qué son los nephilim? Según el Génesis un pueblo de titanes, según Cassandra Clare un cruce entre un ángel y un humano, a los que se les conoce como cazadores de sombras. Esta nueva criatura ha dado lugar a tres sagas literarias, de momento, porque de triunfar en taquilla podrían ser muchas más. Por desgracia para sus fans la adaptación cinematográfica del primero de los libros no ha conseguido conquistar la taquilla estadounidense, teniendo que conformarse con un tímido tercer puesto en su fin de semana de estreno.

Resumiré brevemente la trama, lo justo para que no os sintáis excluidos en ninguna conversación sobre tan interesante tema. Clary Fray (Lily Collins, Un invierno en la playa) es una adolescente de Nueva York que guiada por las visiones de una misteriosa runa va a parar a Pandemonium, una discoteca en la que conoce a Jace (Jamie Campbell Bower, Caius en las películas de Crepúsculo). Este chico además de ser un siniestro resulta ser una especie de ángel  encargado de proteger a los mundanos –así llaman a los humanos- de los demonios. El hecho de que Clary repare en Jace demuestra que ella también es especial, como bien parece saber su protectora madre (Lena Headey, Juego de tronos). Ya sólo queda presentar a la joven al resto de cazadores y que se involucre con su causa, y qué mejor excusa que la desaparición de su progenitora para ello.

Sin haberme leído ninguna de las novelas de Cazadores de sombras, intuyo que el material escrito por Cassandra Clare es atractivo, hay más seres sobrenaturales que en True Blood, cuenta con una mínimamente original mitología propia y los lectores pueden poner los rostros de Kristen Stewart y Robert Pattinson a los protagonistas. En cine las caracterizaciones son un cruce barato entre Matrix y la inevitable Crepúsculo,  la mitología queda en un segundo plano al centrarse la trama en el forzado trío amoroso y por último tenemos que volver a soportar a la hija de Phil Collins en el papel de Clary, no sé quién le ha dicho que sabe actuar pero por favor que se ponga a cantar o que se funda la herencia.

A los adictos a Juego de tronos que no se les ocurra ir solo por ver a Cersei Lannister, pues su participación es muy breve y apenas le da para levantar la ceja. Y a los que dejaron de seguir Misfits cuando Robert Sheehan abandonó la serie que tampoco esperen rencontrarse con Nathan. Supongo que los únicos que deber ver esta adaptación son aquellos que de antemano sabían lo que era un nephilim o los que se conforman con repeticiones de fórmulas infalibles: chica rara conoce a chicos raros.

Lo mejor: la lucha con la bruja, un homenaje a Sam Raimi y su Posesión infernal, o eso quiero pensar.

Lo peor: no veo a Robert Sheehan como el tercero en discordia.


Alternativas: copiar a Matrix no es tarea fácil, copiar a Crepúsculo sin contar con los mismos actores tampoco lo es.

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