Tercer largometraje del aclamado
director de Take Shelter que obtuvo críticas
muy positivas en el festival de Cannes 2012, en parte gracias a la
interpretación de su actor principal.
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| Imagen: Vértigo Films |
Puntuación: 6,5
Dos niños entablan amistad con un
fugitivo (Matthew McConaughey) que
vive en un bote encallado en un árbol. Mud es su nombre, le buscan por asesinato.
Lo único que quiere Mud es reunirse con su gran amor Juniper (Reese Witherspoon, Una rubia muy legal) y para ello necesita la ayuda de sus nuevos
amigos, Ellis y Neckbone.
Ellis, que vive la inminente separación
de sus padres, admira a Mud por arriesgar su vida intentando recuperar a Juniper, y
mientras ésta espera en una mugrienta habitación de motel, el avatar de Tom
Sawyer se despide para siempre de la inocencia. Qué bonito, ¿verdad? Desgraciadamente
el director y guionista Jeff Nichols,
al que muchos ovacionaron por la anodina Take
Shelter, se aleja en el último tramo de la obra de Mark Twain acercándose a los terrenos del suspense más convencional.
Para dar un poco de consistencia
a la historia, y dado que el niño protagonista no es precisamente Billy Elliot
ni en ocasiones ve muertos, tenemos a Matthew
McConaughey, uno de esos grandes actores desintoxicados o en continua rehabilitación,
como Robert Downey Jr. o Mickey Rourke, que dota a su personaje
del misterio y el carisma necesarios en este drama sureño, género que últimamente
se empeñan en revisitar con irregulares resultados, desde la televisiva Treme a El chico del periódico (también con McConaughey).
El año pasado le llovieron los
galardones por sus trabajos en Magic Mike
y en Killer Joe, opresivo y violento
film del veterano William Friedkin
que aquí no vamos a poder ver en cines. Aún así el Oscar se le resiste, y puede
que el descafeinado desenlace de Mud eche por tierra las muchas
posibilidades de nominación que tenía Matthew este año, y más después de
conquistar Cannes, festival al que suelen mirar los académicos. Tampoco ayuda
que el resto del reparto no esté igual de inspirado, lo digo por Reese Witherspoon, que a pesar de tener
un Oscar (En la cuerda floja) y de recordarme
a la prostituta de Breaking Bad, lo
cual tiene mérito, no me transmite absolutamente nada.
Sin un personaje femenino fuerte el
film de Nichols se tambalea y finalmente se derrumba, pero esos viajes en barca
a la isla en la que vive Mud me trajeron tan buenos recuerdos que no puedo más
que recomendar el visionado de este título a los que añoran el mítico film de
Rob Reiner Cuenta conmigo.
Lo mejor: Matthew alejándose de las comedias románticas que le
dieron la fama.
Lo peor: demasiado metraje para un guión cobarde.
Alternativas: Cuenta conmigo,
Super 8, Los 400 golpes… historias muy distintas que abordan un mismo tema.

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