miércoles, 21 de agosto de 2013

Juerga hasta el fin (This is the end)



Seth Rogen (Lío embarazoso) debuta en la dirección junto a Evan Golberg, guionista de Supersalidos y Superfumados, y el resultado es el que cabría esperar, una de las mejores y más disparatadas comedias del año.

Imagen: Sony

Puntuación: 8

Si te gustaron los dos títulos antes citados Juerga hasta el fin es tu película. Si te parecieron una chorrada pero igualmente te reíste Juerga hasta el fin sigue siendo tu película. Y si ni siquiera los viste porque pensaste que eran estúpidos films para adolescentes hazte un favor y no cometas el mismo error tres veces.

Seth Rogen, al que da vida Seth Rogen, planea un fin de semana con su amigo Jay Baruchel (Peligro en Million Dollar Baby) en Los Ángeles, ciudad que este último detesta. Después de hacer lo que se supone que ellos mismos hacen en su tiempo libre, jugar a los videojuegos, fumar porros y presumir de televisión, Seth convence a Jay para ir a la fiesta que James Franco organiza en su recién estrenada mansión de Hollywood. Y tras asistir a un desfile de famosos, entre los que destacaría a los protagonistas de Supersalidos, a Hermione y a la mismísima Rihanna –ya puede respirar tranquila, Battleship no era una mierda por ella- comienzan los temblores, la tierra se abre y algunos son abducidos por una misteriosa luz que cae del cielo.

Podría seguir soltando spoilers como hace el tráiler, cuyo visionado os recomiendo que evitéis, pero me morderé la lengua, aunque me costará no mencionar el número final con los Backstreet Boys… ups! En fin, no desvelo nada relevante respecto a la trama y  los fans de este grupo me lo agradecerán. Elogiaré mejor sus referencias al cine de terror (El exorcista, La semilla del diablo, La niebla) que dan lugar a una interminable sucesión de gags que ya podrían habérseles ocurrido a los responsables de la saga Scary Movie.

James Franco explotando su vis cómica consigue que me olvide de su participación en Spring Breakers, a Seth Rogen sin embargo nunca le perdonaré haber involucrado a Michel Gondry en The Green Hornet, pero como se interpreta a sí mismo, lo cual implica cierta honestidad a la hora de desnudarse ante el público, tiene mi respeto –ingenuo de mí que pienso que los protagonistas de Juerga hasta el fin son igual de enrollados en la realidad.

Está también el loco de Danny McBride, cuyas secuencias con Seth y Franco podrían formar parte de una secuela de Superfumados, el repelente Jonah Hill (a él le gustaría que citase su trabajo en Moneyball pero siempre será Seth de Supersalidos) y una Emma Watson a la que cada vez cuesta más imaginársela con una varita, bien por ella. Todos ellos se enfrentan a un apocalipsis único en la historia del cine, con permiso de South Park: Más grande, más largo y sin cortes.

Lo mejor: su nulo sentido del ridículo.

Lo peor: como casi a cualquier comedia americana le sobran minutos.


Alternativas: muchos no habéis visto Supersalidos ni Superfumados, así que…

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