Secuela del film de culto que causó
furor gracias al léxico de Hit-Girl, su exagerada violencia a lo Tarantino y su
enclenque protagonista, un adolescente con instintos suicidas que ansía ser un
superhéroe (de verdad).
![]() |
| Imagen: Universal |
Puntuación: 7,5
Jeff Wadlow, guionista de la serie Bates Motel, le toma el relevo a Matthew Vaughn en la dirección de la adaptación del cómic de Mark Millar y John Romita Jr., cuya primera entrega cinematográfica no convenció
a todos sus fans pero que sin duda marcó un antes y un después en el género de
superhéroes, algo parecido a lo que significó Zombies Party para las películas de muertos vivientes.
Lo que la diferenciaba del resto
de producciones de Marvel o DC Comics eran sus diálogos y sus explícitas secuencias
de acción, más propios de un film de Quentin
Tarantino o de Johnnie To. Esta
segunda entrega contiene los mismos ingredientes y por eso gustará a los que
hace un par de años disfrutaron con las aventuras de Kick-Ass (Aaron Taylor-Johnson, Nowhere Boy), Hit-Girl (Chloë Grace Moretz, la próxima Carrie
de Stephen King) y Bruma Roja (Christopher
Mintz-Plasse, Supersalidos).
La
única baja ha sido la de Big Daddy (Nicolas
Cage), por razones obvias, en su lugar han incorporado al Coronel Barras
y Estrellas, interpretado por un Jim
Carrey cuya elección fue tan discutida como en su día la del ganador del
Oscar por Leaving Las Vegas. Aunque
después de verle en El show de Truman,
¡Olvídate de mí! y Phillip Morris ¡Te quiero! ya deberíamos
saber que cuando se trata de un buen proyecto Carrey deja de lado sus
insoportables tics.
En Kick-Ass 2: con un par es
el líder de una patrulla de defensores de la justicia con nombres como Doctor
Gravedad, Hombre Insecto o Zorra Nocturna. A ellos se une Kick-Ass después de
ser abandonado por su compañera Hit-Girl que intenta convertirse en una “chica
mala” de instituto. Por suerte Chloë
Grace Moretz no es Lindsay Lohan
en sus mejores tiempos, y para dar una lección a sus compañeras hará uso de su
sádico ingenio, quien sabe si inspirándose en lo que se le avecina en Carrie.
Los problemas llegan cuando Bruma
Roja, que ahora se hace llamar Hijoputa, se queda huérfano y decide poner en
marcha su plan de venganza contra el asesino de su padre. Para ello contrata a
un séquito de sicarios, con Madre Rusia al frente, cuyo objetivo es aniquilar a
cualquiera que se relacione con Kick-Ass, incluidos sus nuevos amigos del grupo
de héroes aficionados. Las amputaciones y las carcajadas están aseguradas, a menos
que tu sentido del humor sea tan escaso como el de algunos de los críticos con
los que coincidí en la proyección.
Lo mejor: una vez más Hit-Girl, el gran descubrimiento de la saga.
Lo peor: no nos coge por sorpresa.
Alternativas: su predecesora y los dos volúmenes de Kill Bill.

No hay comentarios:
Publicar un comentario