Al igual que hicieran con Toy Story y Cars, Pixar y Disney vuelven a apostar por otra
secuela, en este caso una precuela de la taquillera Monstruos, S.A.
Puntuación: 6
A excepción de la pionera Toy Story, ninguna de las obras maestras
surgida de la alianza entre Pixar y Disney ha tenido continuación en la
gran pantalla. Me estoy refiriendo a Ratatouille,
Up, Buscando a Nemo, Los
increíbles o WALL-E (por lo menos
sus 45 minutos iniciales). Que dos títulos como Cars y Monstruos, S.A.
hayan probado suerte otra vez en cines corrobora mi teoría de que ambas eran
películas imperfectas dirigidas a un público mayoritariamente infantil que no
se sentiría defraudado con una segunda parte igual de entretenida y aún más
prescindible.
De Monstruos S.A. recuerdo su delirante trama en la que los monstruos usaban
puertas teletransportadoras para colarse en las habitaciones de los niños y
conseguir sus gritos, algo así como la electricidad de su ciudad. Pero lo que
hizo que millones de espectadores acudieran a las salas fue su trío protagonista:
Sullivan, Mike Wazowski y Boo. Por desgracia, en Monstruos University no
hay rastro de la traviesa niña que traía de cabeza a una de las parejas más
singulares de lo que llaman “buddy movies”.
La razón de dicha pérdida es
sencilla, los acontecimientos tienen lugar años antes de que Mike y Sulley
trabajaran para la famosa sociedad anónima, por lo que Boo ni siquiera habría
nacido. El enorme ojo verde con patas con el cual compartí habitación durante
parte de mi vida –en su versión peluche, que era igual de adorable- llega a la
universidad dispuesto a convertirse en la criatura más temible del campus y
asegurarse así un puesto en la empresa de sus sueños. El problema es que le ha
salido un competidor, James P. Sullivan, al que le precede su apellido –por lo
visto su padre fue un respetable monstruo- y su feroz apariencia, si es que a alguien
le asusta la combinación de azul y violeta.
Mike y Sulley se verán obligados
a entenderse para superar una serie de pruebas por grupos y demostrar a la
decana Hardscrabble (Helen Mirren en
la versión original) que son los alumnos más aterradores. Y hablando de voces, Billy Crystal y John Goodman retoman sus respectivos papeles, mientras que en
España José Mota y Santiago Segura intentarán imitar los talentos
de dichas estrellas de Hollywood, para gustos…
Lo mejor: sus referencias a las películas de universitarios de los
ochenta.
Lo peor: estos monstruos continúan siendo igual de inofensivos que
hace diez años.
Alternativas: si lo que queréis es llevar a los más pequeños al
cine tenéis pocas opciones y Gru 2, mi
villano favorito tampoco creo que depare muchas sorpresas. Mejor una triple
sesión de Toy Story.

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