Tercer film del realizador
canadiense que con sólo 24 años se ha convertido en uno de los talentos más
prometedores del cine de su país.
![]() |
| Imagen: Avalon |
Puntuación: 7,5
Laurence (Melvil Poupaud) es un profesor de instituto que un buen día decide
comenzar a vestirse de mujer. El problema no es cómo van a aceptar dicho cambio
en el trabajo, el mayor reto será contárselo a su novia (Suzanne Clément) y que ambos sobrevivan a los prejuicios de amigos
y familiares.
Xavier Dolan confiesa sus “secretos de infancia” en su tercer
trabajo tras las cámaras, tras las también autobiográficas He matado a mi madre y Los
amores imaginarios. La primera de ellas la dirigió con apenas 20 años y obtuvo
varios galardones en el Festival de Cannes, reconocimiento al que ya estará
acostumbrado. Laurence Anyways obtuvo la Queer Palm en dicho certamen, algo
así como la Palma Gay, y con sus casi tres horas de duración es sin duda el
título más ambicioso de su breve filmografía.
Su largo metraje es sin embargo
el talón de Aquiles de una producción impecable, apoyada en una exquisita
fotografía y un diseño de vestuario, a cargo del propio Dolan, que nos lleva de
vuelta –muy a nuestro pesar- a la década de los noventa. Aparte de confirmar
que en aquella época éramos igual de horteras que en los 80, esta intensa historia
de amor y de transformación le exige demasiado a un público que por otro lado intuyo
acostumbrado a este tipo de caprichos autorales.
La pareja de actores protagonistas
se entrega a uno de esos guiones que difícilmente volverá a caer en sus manos y
nos hacen partícipes de las emociones que sacuden a los valientes Laurence y
Fred, verdaderos héroes que deberían servir como referente a los jóvenes de hoy
en día.
Lo mejor: la presencia de Nathalie
Baye (Una relación privada, Atrápame si puedes) como la madre de
Laurence.
Lo peor: después de un arranque envidiable, la sucesión de lugares comunes a los que recurre Xavier
Dolan.
Alternativas: Hedwig and the
Angry Inch (John Cameron Mitchell, 2001) y Boys Don’t Cry (Kimberly Peirce, 1999), un
poco por temática y otro poco porque me da la gana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario