Cierre de la trilogía iniciada
con Antes
del amanecer, hermosa película que unió los destinos de tres inquietos
artistas, Ethan Hawke, Julie Delpy y el director Richard Linklater.
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| Imagen: A contracorriente Films |
Puntuación: 7
En los primeros minutos de Antes
del anochecer descubrimos que Jesse (Ethan Hawke) perdió el avión y se quedó con Celine (Julie Delpy) en París, publicó una segunda
novela, tuvieron gemelas y… ¡Oh, sorpresa! Se convirtieron en otra pareja más,
con sus crisis, sus celos y con su lista de cosas a las que han tenido que
renunciar preparada para usarla como arma arrojadiza. Muchos de los que hemos
madurado con estos amantes ya hemos pasado por varias relaciones y no
necesitamos que nos recuerden la monotonía que sobreviene transcurridos los
idílicos primeros meses.
Resulta triste, quizás esa sea la
intención del director y de la pareja de actores-guionistas, acompañar a los
protagonistas por una turística Grecia ajena a su actual situación económica.
Los problemas de Jesse y Celine me importan tanto como los de cualquiera de los
matrimonios mal avenidos de los films de Woody
Allen, lo único que espero es ver a uno de ellos siendo infiel y manchándose
las manos de sangre.
Él es un famoso escritor, ella ha dejado atrás su carrera profesional, él desea
pasar más tiempo con su hijo que vive en Chicago, ella va de madre ejemplar, y
tanto él como ella se han convertido en sendos clichés.
Con esto no quiero decir que la
película no me haya gustado, al contrario, simplemente ha resultado ser tan
decepcionante como la vida misma, o tan llena de esperanza, depende de cómo
veas el vaso. Lo que está claro es que
los personajes ya no tienen ese aura de inocencia, valentía y tragedia con la
que les conocimos en un tren con parada en Viena y destino incierto. Ya no
podrá codearse con clásicos como Casablanca
(Michael Curtiz, 1942) o Tú y yo (Leo
McCarey, 1957), con todo ojalá que Hawke, Delpy y Linklater prosigan con su
experimento sociológico y dentro de otros nueve años estrenen el cuarto
episodio, ¿Antes del mediodía?
Lo mejor: por fin una trilogía sin anillos ni galaxias.
Lo peor: tener reciente Antes
del amanecer.
Alternativas: Amor (Michael Haneke, 2012), para hacernos una idea de la secuela, y el episodio protagonizado por Robin Wright de Nueve vidas (Rodrigo García, 2005), para imaginarnos una bifurcación más interesante.

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