viernes, 15 de marzo de 2013

The Host (La huésped), de Stephenie Meyer



Andrew Niccol (In Time) adapta la última novela de la autora de la saga Crepúsculo, que sigue empeñada en esto de los triángulos amorosos aunque cambie vampiros y hombres lobo por unos seres extraterrestres salidos de la Iglesia de la Cienciología.

Apenas nos han dado tiempo a que echemos de menos la descafeinada prosa de Stephenie Meyer, y con la segunda parte de Amanecer todavía atragantada nos llega esta The Host (La huésped), que viene a ser a La invasión de los ladrones de cuerpos lo que Crepúsculo fue a Drácula. Si os estáis preguntando cuál es esa película de ciencia ficción a la que hago mención estáis de enhorabuena, porque las comparaciones son odiosas.

La protagonista de The Host es Melanie (Saoirse Ronan, Hanna), uno de los pocos humanos que quedan sin que se les haya implantado un huésped extraterrestre salido del árbol de las almas de Avatar, porque está claro que lo de ser original no va con Meyer. Por mantener a salvo a su hermano pequeño, Melanie cae en manos de los invasores, que utilizarán su cuerpo para localizar al resto de personas que permanecen escondidas asegurando la supervivencia de nuestra especie.

El alma que se aloja en Melanie se llama Wanderer, ambas voces mantendrán una disputa interna, como si se hubieran transformado en Gollum, sobre las decisiones que han de tomar, si colaborar con la buscadora -una implacable Diane Kruger (Malditos bastardos) que toma como inspiración al T-1000 de Terminator 2- o regresar con la resistencia y reunirse con Jared (Max Irons), el amor de Melanie, que no el de Wanderer. Al alma extraterrestre le faltará tiempo para encapricharse de otro de los humanos, Ian (Jake Abel), y ya tenemos al trío sustituto de Bella, Edward y Jacob. La única pega es que a pesar del talento interpretativo de Ronan, que ya tiene una nominación al Oscar por Expiación. Más allá de la pasión, estos tres nuevos fichajes carecen del magnetismo que aquellos otros.

Tengo fe en que Andrew Niccol logre superar su opera prima, Gattaca, pero esta no es la ocasión, por mucho que el envoltorio parezca el mismo. The Host (La huésped) funciona cuando se centra en las persecuciones por el desierto y cuando muestra la lucha interna de la protagonista en las primeras secuencias, hasta que aparecen los machos alfa y todo se reduce a besarse y abofetearse, con lo bien que pintaba.

Lo mejor: Diane Kruger y William Hurt.

Lo peor: hay dos secuelas en camino, “El alma” y “La buscadora”.



1 comentario:

  1. Aún asi quiero verla,ya te daré mi opinión . Y lo de implantar un extraterrestre en un cuerpo humano ya lo hacian en Star Gate,q pocas ganas de innovar la Meyer.

    ResponderEliminar