Ewan McGregor protagoniza otra adaptación de la literatura
infantil, Jack y las Habichuelas Mágicas,
que gustará a los espectadores menos exigentes y a los que pasen por alto que
dirige el responsable del peor reboot de un superhéroe.
![]() |
Qué ha sido de los creadores del
título de culto Sospechosos habituales,
cuando creía que el mérito de aquel film correspondía a su guionista
Christopher McQuarrie este me escribe The
Tourist, mientras Bryan Singer
destruía la reputación del Hombre de Acero con Superman Returns y se moría de envidia al ver lo que Matthew Vaughn hacía con la saga que él
llevó al cine por primera vez, X-Men:
Primera generación. Ambos cineastas están bastante perdidos, aunque Singer
sabe donde arrimarse, y no contento con producir la serie House quiere seguir haciendo caja y dirige esta fusión de El señor de los anillos con La princesa prometida, copiando de forma
tosca las virtudes de aquellas películas.
Blancanieves, Hansel y Gretel, Caperucita Roja… ya va siendo hora
de admitir que Disney es el único estudio capaz de hacer buenas versiones de
los cuentos con los que crecimos, a excepción de la última triunfadora de los
Goya. Este Jack el caza gigantes no aporta nada nuevo, salvo multiplicar
por infinito el número de ogros que habitan en el mundo de los cielos y dar una
vuelta de tuerca al desenlace para recrear por enésima vez la batalla del
Abismo de Helm.
Jack (Nicholas Hoult, Memorias de
un zombie adolescente) es un campesino que ha de vender su caballo para
poder comer, pero en lugar de dinero lo que obtiene es un puñado de judías de
mano de un monje que le promete una gran cantidad de monedas de oro a cambio de
que guarde a buen recaudo tan insignificante mercancía. El destino quiere que se
derrame agua sobre una de las judías y de ella broten un millón de tallos que
crecen hacia el cielo arrasando con la cabaña de Jack y llevándose a la
princesa del reino, Isabelle (Eleanor
Tomlinson), que pasaba por allí en busca de aventuras.
Se organiza así una partida en
busca de la hija del Rey liderada por el apuesto caballero Elmont (Ewan McGregor) y obstaculizada por el
ambicioso Roderick (Stanley Tucci),
futuro esposo por conveniencia de Isabelle. A partir de este momento Bryan
Singer debería haber seguido los pasos de Peter Jackson en King Kong y no mirar tanto hacia Narnia y tierras medias. Los pequeños
serán los que más disfruten con esta atracción no apta para los que tengan
miedo a las alturas, yo con el fragmento de El
gato con botas que versionaba el mismo cuento ya tuve suficiente.
Lo mejor: la ambientación realmente te transporta al interior de un
cuento de hadas.
Lo peor: le falta magia y sencillez.

¡Interesante opinión de la película Jack the Giant Slayer y buen comentario de la ambientación dentro del filme!
ResponderEliminar