jueves, 17 de octubre de 2013

Una cuestión de tiempo, de Richard Curtis



El director y guionista de Love Actually regresa a la comedia romántica (británica), esta vez con viajes en el tiempo, nada a lo que no esté acostumbrada Rachel McAdams (Más allá del tiempo, Midnight in Paris).

Imagen:Universal Pictures

Puntuación: 6

A la edad de 21 años, Tim Lake (Domhnall Gleeson, Harry Potter y las reliquias de la muerte) descubre que los hombres de su familia pueden viajar en el tiempo. Su padre (Bill Nighy, Love Actually) le da varios consejos al respecto, que no le cuente su secreto a nadie, ni siquiera a su madre ni a su hermana, que no utilice su poder para ganar dinero sin trabajar y que siga su ejemplo y emplee el tiempo en leer hasta tres veces la bibliografía de Charles Dickens. Pero lo que Tim desea es que una chica se enamore de él, simplemente eso… suerte que no le picó una araña radioactiva.

Tras un par de intentos fallidos, en los que se da cuenta de que por más que rebobine no puede controlar los sentimientos ajenos, Tim se marcha a Londres a comenzar su carrera como abogado, profesión que le cae del cielo. Después de conocer a su tío dramaturgo (Tom Hollander, Orgullo y prejuicio) con el que comparte piso, y a sus compañeros de trabajo sacados de la guía de personajes secundarios que todo film inglés debe tener, Tim se encuentra con Mary (Rachel McAdams, El diario de Noa), una insegura joven que acude al mismo restaurante que nuestro héroe. Completamente a oscuras y atendidos por camareros invidentes, ambos protagonistas se enamoran en el trascurso de una de las escenas más románticas que recuerdo, y entonces a Tim le da por retroceder en el tiempo y ayudar a su tío con una representación teatral, arriesgándose a que dicho momento con Mary sólo suceda en su memoria.

Lo peor es que después de obtener lo que siempre ha soñado, una novia, ni siquiera dude en alterar el pasado, siendo consciente del efecto mariposa y demás fenómenos impredecibles que cualquier viajero temporal tiene en mente. Si bien es cierto Richard Curtis no parece muy versado en el género de ciencia ficción, y por mucho que bifurque el camino de Tim su destino resulta ser independiente de los saltos en el eje espacio-tiempo.

Y esto me lleva a un reciente episodio de Big Bang en el que Sheldon Cooper enseña una de sus películas favoritas a Amy Farrah Fowler, En busca del arca perdida. Al terminar de verla Amy comenta que el final habría sido el mismo sin Indiana Jones, los nazis habrían descubierto igualmente el arca, la habrían abierto y ya sabéis el resto. Una cuestión de tiempo (About Time) comete similar error, agravado quizás por una elección de género en las antípodas del fantástico, si Tim no hubiera podido volver al pasado tantas veces como quisiera el film seguiría siendo lo que es, una agradable comedia romántica con aires de superioridad.

Lo mejor: Tim y Mary enamorándose a ciegas.

Lo peor: Domhnall Gleeson, su falta de carisma es algo que supieron aprovechar en Black Mirror, concretamente en el primer episodio de la segunda temporada.

 
Alternativas: Atrapado en el tiempo, y ya puestos Regreso al futuro.

jueves, 10 de octubre de 2013

El Mayordomo (The Butler)



Forest Whitaker y Oprah Winfrey encabezan el extenso reparto del ambicioso film de Lee Daniels, director de la sobrevalorada Precious y de la infravalorada El chico del periódico.

Imagen:eOne Films
Puntuación: 5

Si por algo se caracteriza la breve filmografía de Lee Daniels es por su poca sutileza a la hora de abordar temas tan delicados como el incesto, el maltrato infantil, la homofobia o la pena de muerte. Esta cualidad puede dar como resultado escenas tan potentes como las que protagonizaban Gabourey Sidibe y Mo’Nique en Precious o el primer encuentro entre Nicole Kidman y John Cusack en El chico del periódico, pero también supone el talón de Aquiles de un cineasta incapaz de rematar sus relatos de forma coherente.

En El mayordomo intenta emular al Robert Zemeckis de Forrest Gump, haciendo un recorrido por la reciente historia de los Estados Unidos de la mano de Cecil Gaines (Forest Whitaker), mayordomo que sirvió en la Casa Blanca de 1952 a 1986. La voz del ganador del Oscar por El último rey de Escocia narra cada uno de los acontecimientos que vemos en pantalla, como si el propio Lee Daniels no confiara en sus imágenes, e incluso nos dice qué debemos sentir, que es lástima básicamente. Y como Oprah Winfrey aceptó el papel de la mujer del mayordomo intuimos que la película hablará sobre el racismo y los derechos de los afroamericanos, pues ese parece ser el requisito para que la presentadora se involucre en un proyecto cinematográfico.

Efectivamente todo lo relativo a los movimientos civiles de los años 50 y 60 es necesario y se nos muestra de forma directa y dolorosa, no como en la última temporada de Mad Men que ocurría siempre en off o era presenciado por los personajes a través del televisor, quizás por falta de presupuesto. Es cuando la cámara entra en el hogar de los Gaines cuando El mayordomo se convierte en un esquemático y reiterativo melodrama mil veces visto que sólo se sustenta por unos actores que ya se ven en todas las galas de premios.

Que si una madre alcohólica, que si un hijo rebelde, que si el asesinato de Kennedy, que si Nixon es patético, que si Mariah Carey y Lenny Kravitz saben actuar… Resumiendo, no creo que consiga el número uno de la taquilla española durante tres semanas consecutivas como sucedió en el país de Obama, pero servirá de catarsis a algún espectador con ganas de llorar a gusto.

Lo mejor: el altercado en la cafetería y el asalto al autobús de la libertad.

Lo peor: Oprah Winfrey, desde su personaje hasta su nada coherente caracterización.



Alternativas: Hairspray (Adam Shankman, 2007), el humor y la música son las mejores armas para hacer frente a aquellos que coartan nuestra libertad.

jueves, 3 de octubre de 2013

Beyond: Dos almas, PS3 se despide a lo grande



El actor Willem Dafoe (Platoon, Spider-Man) y David Cage, creador de videojuegos como Fahrenheit y Heavy Rain, presentaron en Madrid el último gran lanzamiento para la PlayStation 3.

Imagen: PlayStation
Con títulos como The Last of Us, Grand Theft Auto V o el inminente Beyond: Dos almas, uno podría pensar que las actuales videoconsolas aún tienen mucho que ofrecer, sin embargo antes de que acabe el año serán historia. Mientras tanto, uno de los mejores diseñadores de videojuegos, David Cage, firmó autógrafos bajo la lluvia –lo que le daría pie a hacer alusión a su obra Heavy Rain- con motivo del estreno de su nueva creación para la grande de Sony.

Y digo estreno porque si por algo se caracterizan las producciones de Quantic Dream es por ser lo más parecido a una película interactiva, comparación con la que el propio David Cage no parece sentirse cómodo. Tanto en Fahrenheit como en Heavy Rain, y por lo que pude ver también en Beyond: Dos almas, el jugador controla a uno o varios protagonistas que se ven envueltos en una trama llena de acción, suspense y elementos fantásticos. Las decisiones que tomemos influirán en el desarrollo de dicha trama, aunque por mucho que insistan sus creadores esto sólo es una verdad a medias, quizás haya ciertas secuencias que nos perdamos en función de nuestra habilidad con los botones del mando o de los diálogos que elijamos, pero el destino de los personajes siempre estará determinado por un complejo guión en el que se han invertido muchas horas de trabajo.

David no estuvo solo en la presentación a los medios de Beyond: Dos almas, le acompañaba uno de los protagonistas del videojuego, y es que a pesar de no tratarse de imagen real han utilizado la misma técnica de captura de movimiento que aplicó James Cameron en Avatar para el diseño de los personajes. El actor dos veces nominado al Oscar Willem Dafoe se mostró muy entusiasmado con su papel del doctor Nathan Dawkins, principal apoyo de Jodie Holmes (caracterizada por Ellen Page, a lo que todos echamos en falta), una niña que tendrá que aprender a convivir con una entidad invisible llamada Aiden cuyas intenciones aún estar por descubrir. 

Como jugadores, la principal novedad es que controlaremos tanto a Jodie como a Aiden, haciendo que el ente posea otros cuerpos o mueva objetos ayudándonos en la historia. Del argumento poco se sabe, es uno de los secretos mejor guardados, según nos cuenta el tráiler acompañaremos a la joven y a su fantasma a lo largo de quince años en los que pasará de ser una homeless a convertirse en soldado, quien sabe si esto tendrá algo que ver con las teorías sobre otras vidas que últimamente han dado lugar a películas como The Master o Café de flore.

“Un viaje emocional”, es lo que nos ha prometido David Cage, y después de ver la implicación de los actores en el proyecto y de disfrutar de los primeros minutos del videojuego, no me cabe la menor duda de que cumplirá con su palabra.


La fecha de lanzamiento de Beyond: Dos almas es el 11 de octubre.