jueves, 11 de julio de 2013

The Purge: La noche de las bestias



De los productores de éxitos como Insidious y Paranormal Activity, nos llega otra vuelta de tuerca de Funny Games.

Imagen: Universal Pictures
Puntuación: 6

En 1997 Michael Haneke nos enseñaba los divertidos juegos de dos jóvenes psicópatas que se auto-invitaban a pasar el fin de semana con una familia de clase media alta (cuando esta existía). Me atrevería a decir incluso que el género “Torture Porn” se inició con Funny Games y alcanzó su cumbre con Hostel (Eli Roth, 2005), pero eso sería desviarnos demasiado. The Purge: La noche de las bestias no es tan sádica como los citados títulos, aunque una vez más de lo que se trata es de que unos extraños torturen a un matrimonio y a sus hijos que se creen a salvo de un estado del bienestar bastante curioso.

En el año 2022, los llamados Nuevos Fundadores de América han encontrado la solución para eliminar el paro y reducir el índice de violencia: una noche al año los ciudadanos pueden cometer cualquier delito sin ser castigados. A esto lo llaman purga, ya que sirve para deshacerse de indigentes, inmigrantes y demás escoria… El punto de partida suena a ciencia ficción, claro que si te dicen que detrás de esto se esconden los responsables de Paranormal Activity o Sinister uno entiende que lo que persiguen con este planteamiento es el morbo por el morbo, sin importar que haya incoherencias tan graves en el guión como la falta de una habitación del pánico dentro de la casa asaltada, que es propiedad del mayor proveedor de sistemas de seguridad.

El casi debutante James DeMonaco (Staten Island) tiene el detalle de no sobrepasar la hora y media de duración con su película, lo cual unido a la profesionalidad de actores como Ethan Hawke (Antes del anochecer) y Lena Headey (Cersei Lannister en Juego de tronos) ayuda a que no perdamos el interés por los acontecimientos que tienen lugar durante las 12 horas que dura la purga. El miedo a que unos extraños entren en nuestro hogar es inherente a la sociedad actual, y DeMonaco cuenta con ello para hacernos pasar un mal rato, que al fin y al cabo es por lo que deberíamos haber pagado.

Lo mejor: después de verla en Juego de tronos y en Dredd, dejar de temer a Lena Headey.

Lo peor: entretenimiento a costa de calidad.


Alternativas: obviar Los extraños (Bryan Bertino, 2008) y rescatar del olvido a Ellos (David Moreau y Xavier Palud, 2006).

jueves, 4 de julio de 2013

Giuseppe Tornatore estrena La mejor oferta



El director italiano estuvo en Madrid presentando su nuevo film que le ha valido 6 David di Donatello en su país, entre ellos el de mejor producción del año.

Imagen: Filmax

Puntuación: 8

No todos los días tiene uno la oportunidad de asistir a una rueda de prensa con el creador de títulos como Cinema Paradiso, Una pura formalidad o La desconocida, y la cita estuvo a la altura de las expectativas. No sólo por escuchar al realizador ganador del Oscar, también porque presentaba La mejor oferta, su último trabajo tras las cámaras que ya han visto millón y medio de espectadores en Italia.

Virgil Oldman (Geoffrey Rush, Shine) es un respetado subastador experto en antigüedades que de vez en cuando amaña las pujas con la ayuda de su amigo Billy (Donald Sutherland, Gente Corriente) para quedarse con obras de gran valor que guarda en una cámara de seguridad secreta. Virgil, que vive obsesionado con su trabajo, recibe la llamada de una mujer que desea encargarle la tasación de la colección privada de sus padres, la cual permanece olvidada en una vieja mansión.

Al reservado y huraño Oldman no le agrada el comportamiento de su enigmático cliente, que nunca acude a las citas disculpándose con falsos pretextos, pero le puede su pasión por el arte y la idea de encontrarse ante una obra única, la que forman las tuercas que encuentra tiradas por los rincones de la inmensa villa en la que se oculta la protagonista femenina.

Con dicho planteamiento, un maestro como Giuseppe Tornatore va dosificando el suspense y dando forma a uno de sus films más elaborados. Es un tipo de cine del que apenas quedan representantes, con Clint Eastwood y Martin Scorsese a la cabeza, en el que todos los elementos que se ven en pantalla apoyan el tema de la película, desde esa puerta camuflada en un fresco pictórico hasta los indispensables guantes, y en el que cada plano se ha de rodar como si fuera el último, tal y como nos comentaba el propio Tornatore.

Puede que al público de hoy en día le parezca cine añejo, aunque para sorpresa del director y guionista La mejor oferta ha sido un éxito en su país, donde como en otras industrias cinematográficas apuestan por las comedias, que son las que hacen dinero en taquilla. Para Tornatore, que le gusta cambiar de género constantemente, es fundamental que haya una amplia variedad de títulos en la cartelera, y el suyo es una de esas delicatesen que de vez en cuando hay que degustar para no olvidarnos de que el cine es un arte.

Lo mejor: el personaje de Claire, mientras permanece detrás de la puerta.

Lo peor: si conoces la filmografía de Hitchcock o Polanski es probable que te anticipes al desenlace.


lunes, 24 de junio de 2013

Guerra Mundial Z, con Brad Pitt



El actor y ahora también productor presentó en Madrid Guerra Mundial Z, película de catástrofes más que de zombis con un desorbitado presupuesto.

Foto: Juan Naharro
Puntuación: 6,5

Que el actor de 12 Monos, Seven o El curioso caso de Benjamin Button, por citar tres de sus mejores trabajos, se presentara sin avisar en la première española de Guerra Mundial Z sólo puede significar una cosa, que quiere rentabilizar los 200 millones que ha costado el film de Marc Forster (Descubriendo Nunca Jamás) y que produce Plan B, compañía de la que Brad Pitt es el único dueño.

Después de haberse recorrido las alfombras rojas de medio planeta, a veces incluso acompañado de Angelina Jolie, nosotros nos tuvimos que conformar con una repentina y “espontánea” aparición del astro, que brindó unas pocas palabras a un público atónito que por un instante pensó que se trataba de un doble. Aún así se agradece el detalle, y sirvió para contagiarnos su entusiasmo por una película de infectados (zombis en jerga profana) que de no ser por él y por las angustiosas secuencias de multitudes pasaría desapercibida.

A los fans de George A. Romero (La noche de los muertos vivientes) recomendarles que se abstengan de ir al cine o que se lo tomen con calma. A los seguidores de Resident Evil decirles que están de enhorabuena si disfrutaron con los últimos videojuegos de la saga. Y los que busquen un cruce entre Contagio y 28 días después obtendrán precisamente eso, salvo que sin profundizar demasiado en el desconocido virus y dejando fuera del encuadre los momentos más gore.

Por lo visto los guionistas de Perdidos, Drew Goddard y Damon Lindelof, hicieron retoques de última hora, y vistas las similitudes con la irregular Prometheus y con otros televisivos formatos, me temo que ellos son los responsables de convertir a Gerry Lane (Brad Pitt) en un héroe capaz de arriesgar su vida por una lata del refresco que ha cubierto parte de los gastos del film y con un poder de deducción que ya quisiera el doctor House.

Suerte que sus esquemáticos personajes secundarios están interpretados por actores como Matthew Fox o Mireille Enos, protagonistas de Perdidos y The Killing respectivamente. La detective Sarah Linden da vida a la mujer de Brad Pitt en la ficción, y aunque tenga mérito hacer creíble dicha relación, a los productores lo único que parece importarles son las montañas de infectados a las que se enfrentará Gerry y cómo conseguirá escapar, pues damos por hecho que aquí sólo mueren aquellos que la audiencia no va a echar en falta.

La mayor virtud de Guerra Mundial Z no son sus efectos especiales ni su eternamente joven actor principal. El verdadero logro de Marc Forster es conseguir mantener la tensión a pesar de que la sala esté abarrotada de culos inquietos y de que tu vecino de butaca tenga el móvil pegado a la mano, ¿será que con las gafas 3D los emoticonos se ven con más relieve?

Lo mejor: da igual cuántas veces haya visto el tráiler, la estampida en Philadelphia sigue siendo  aterradora.

Lo peor: los bramidos que emiten los infectados, ¿o son velociraptores?


Alternativas: la mejor película de zombis es La noche de los muertos vivientes, y para los alérgicos al blanco y negro Amanecer de los muertos.