martes, 9 de abril de 2013

To the Wonder, de Terrence Malick



El antaño poco prolífico director de El árbol de la vida presenta su nuevo trabajo que provocó aplausos y abucheos en el último festival de Venecia.


Neil (Ben Affleck), un turista norteamericano, y Marina (Olga Kurylenko, Oblivion), una madre divorciada ucraniana, se enamoran en París y vuelven juntos a Estados Unidos con la intención de que ella empiece una nueva vida junto a su hija y su futuro marido. Las discusiones comienzan, la ilusión de los primeros meses se transforma en desidia y Marina busca consuelo en la iglesia. El padre Quintana (Javier Bardem) intentará ayudarla, aunque él mismo atraviesa una crisis de fe al verse impotente frente a la enfermedad que asola nuestra sociedad, la pobreza. Y mientras ella sufre en un país extranjero, él regresa a los brazos de un antiguo amor, Jane (Rachel McAdams, El diario de Noa).

Así planteada, la sinopsis de To the Wonder podría corresponder a cualquier film independiente de un autor con ínfulas de artista comprometido. Terrence Malick es sin duda vanidoso, con tan solo seis títulos en su filmografía ha ganado la Palma de Oro en Cannes (El árbol de la vida), el Oso de Oro en Berlín (La delgada línea roja), la Concha de Oro en San Sebastián (Malas tierras) y ha sido tres veces nominado al Oscar, y a pesar de ello no concede entrevistas y tiene firmada una clausula para no aparecer en ningún reportaje fotográfico, como si mereciera un trato diferente al del resto de directores. Cierto es también que su cine no responde a los cánones de Hollywood y que su meticulosa e impecable puesta en escena siempre está al servicio de una buena historia, ya sea la Segunda Guerra Mundial o el descubrimiento de América, en la que se muestran los contrastes entre la naturaleza y la civilización.

En sus dos últimos trabajos ha preferido centrarse en la familia y en su desestructuración a raíz del deterioro de la relación de ambos progenitores. Si bien en El árbol de la vida se detenía a contarnos la creación del universo y se perdía en una suerte de limbo donde se rencontraban los personajes –quién sabe si influenciado por Perdidos-, el grueso de aquella ambiciosa película era la influencia que ejercía un autoritario padre sobre sus tres descendientes. Esta To the Wonder podría tener el mismo prólogo y similar epílogo, pero en vez de eso Malick nos premia con un film que no llega a las dos horas de duración.

Las voces en off de los protagonistas vuelven a ser uno de los estigmas de la obra del realizador de Texas, así como la apabullante fotografía de Emmanuel Lubezki y la evocadora banda sonora del novato Hanan Townshend, la única pega es que no ha pasado el suficiente tiempo como para que añoremos la impronta de Terrence Malick. Que Marina y su hija no paren de saltar mirando a cámara como si se encontraran en un anuncio de compresas termina por saturar, y los soliloquios de un Bardem con complejo de Angelina Jolie estorban puesto que de lo que se trata aquí es de reflexionar sobre el amor y sus consecuencias. Pequeños defectos sin importancia para un film que apasionará a los incondicionales de este genial cineasta, que son los únicos que deberían acudir a las salas.

Lo mejor: como siempre la dirección de fotografía, capaz de capturar la misma belleza en un paisaje industrial de Oklahoma que en el Monte Saint-Michel.

Lo peor: puede parecer una continuación de El árbol de la vida con el inexpresivo Ben Affleck de protagonista.


viernes, 5 de abril de 2013

Atlántida Film Fest, el mayor festival de cine online



Llega la tercera edición del festival de cine inédito de Filmin. Del 22 de marzo al 22 de abril podréis disfrutar de la mejor selección de producciones que nunca varéis en las salas.


La distribución cinematográfica ha sufrido muchos cambios en los últimos años con la llegada de Internet y con las descargas –ilegales en su mayoría- de cualquier estreno mundial. Las productoras se están adaptando a los nuevos tiempos, prueba de ello es la web de Filmin, gracias a la cual podemos disfrutar de películas independientes que difícilmente serán proyectadas en una sala cerca de casa.

Con el apoyo de distribuidoras como Alta Films, Golem, Avalon, Vértigo y Cameo, Filmin se ha hecho un hueco entre las plataformas más innovadoras que ofrecen cine en streaming de forma legal. Tanto es así que acaba de iniciar la tercera edición del mayor festival de cine online en España: Atlántida Film Fest

Hasta el 22 de abril podréis ver una selección de 36 largometrajes, que incluyen dos estrenos mundiales, ocho estrenos nacionales y los nuevos trabajos de Michel Gondry (The We and the I), Sarah Polley (Stories we tell) y Abbas Kiarostami (Like someone in love). Además protagonizando algunos de los títulos encontramos a actores como Ryan Gosling y Kirsten Dunst (Todas las cosas buenas), Ewan McGregor y Eva Green (Perfect Sense) y Stellan Skarsgard (A Somewhat Gentle Man).

Entre la amplia la selección dos recomendaciones, Keep the lights on de Ira Sachs y Compliance de Craig Zobel. El primero es un film independiente que obtuvo cuatro nominaciones a los Spirit Awards y que narra la historia de desamor entre dos hombres con la ciudad de Manhattan como telón de fondo. Drogas, celos y el paso del tiempo son los obstáculos a batir por un realizador de documentales profundamente enamorado de un escritor autodestructivo. Especial mención para su banda sonora que rescata del olvido al malogrado cantante y compositor estadounidense Arthur Russell. Compliance, en cambio, nos cuenta el calvario por el que pasa una cajera de un restaurante de comida rápida cuando es sometida a un tenso interrogatorio que pondrá a prueba la paciencia del espectador. La película de Zobel pasó por los festivales de Sundance y Sitges e inexplicablemente no obtuvo ningún galardón, ni tan siquiera para su protagonista Ann Dowd.

Como atractivo añadido hay un premio para todos los que alquiléis una película de Atlántida, invitéis a vuestros amigos a verla y compartáis dicho momento a través de las redes sociales. Entraréis en el sorteo de suscripciones a Filmin por un plazo máximo de año, para el anfitrión y sus invitados.

miércoles, 3 de abril de 2013

Posesión infernal (Evil Dead)



Remake del clásico de cine de terror de Sam Raimi (Spider-Man) que pierde su sentido del humor “cartoon” en favor de un impecable y terrorífico diseño de producción.


En 1981 se estrenaba Posesión infernal, film de culto que se exhibió en el festival de Sitges y que, tras haber pasado por las estanterías de los videoclubs, no salió a la venta en nuestro país hasta la creación del DVD. La historia de cinco jóvenes que son poseídos por un espíritu demoniaco en una vieja cabaña me aterrorizó de pequeño, el viejo sótano donde encontraban el Necronomicón –encuadernado en piel humana-, la violación en el bosque y unos efectos especiales que vistos ahora despiertan más carcajadas que chillidos, ocupan un lugar privilegiado en mi particular museo de los horrores. Con el paso del tiempo, y después de varios visionados, comprendí que no se trataba solamente de una película de terror, tenía grandes dosis de comedia que la convertían en el film ideal para ver en compañía de amigos, lástima que en España sólo se reestrenara una vez en cine.

Esta nueva Posesión infernal no defraudará a los seguidores de aquel título, contiene los mismos ingredientes salvo que en distinto orden y con las diferencias necesarias para disfrutarla evitando constantes comparaciones. En esta ocasión el motivo de pasar un fin de semana en el campo es ayudar a una de las chicas, Mia (Jane Levy), a que supere su adicción a las drogas. Para ello cuenta con el apoyo de su hermano David (Shiloh Fernandez) y otros tres amigos cuyo destino es de sobra conocido por los espectadores. El interés recae en el vía crucis que el debutante Fede Alvarez y la guionista Diablo Cody (Juno, Jennifer’s body) han ideado para hacer sufrir a sus insulsos personajes.

A pesar de las risas nerviosas de algún friki despistado, he de decir que este remake ha perdido parte del humor que caracterizaba al original, y eso se debe a que las brutales muertes son tan reales que a más de uno le sentarán mal las palomitas. Lo que los protagonistas despiertan al leer las palabras del famoso “Libro de los Muertos” también difiere de la primera Posesión infernal, asegurando al fan un inesperado último tercio tan exagerado como placentero que aún se guarda una pequeña sorpresa para los créditos finales.

Lo mejor: la acción y el derramamiento de litros de sangre no cesan en ningún momento.

Lo peor: sus infidelidades a una de las cumbres del cine gore.