jueves, 16 de enero de 2014

Oscars 2014: El lobo de Wall Street, de Scorsese



Nueva colaboración entre Leonardo DiCaprio y el director de Taxi Driver, que a sus 71 años vuelve a colar su film entre los favoritos de la Academia.

Imagen: Universal Pictures

Puntuación: 7,5

He seguido la filmografía de Martin Scorsese desde que vi a Robert De Niro recorrer las calles de Nueva York en taxi intentando ayudar a una Jodie Foster que se prostituía con tan solo trece años.  No sé por qué me dejaron ver esa película siendo un niño, pero tal fue el impacto que causó en mí que Scorsese se convirtió, junto con David Lynch y los hermanos Coen, en uno de los culpables de mi obsesión por el cine.

Casi cuatro décadas después, tras obras maestras como Toro Salvaje, Uno de los nuestros, La edad de la inocencia, Casino y La invención de Hugo, el realizador neoyorquino nos sorprende con otro inabarcable fresco en el que cambia mafiosos por corredores de bolsa y dinamita una vez más el sueño americano.

Aunque cueste creerlo, El lobo de Wall Street está basada en hechos reales. Concretamente en las memorias de Jordan Belfort, un agente de bolsa al que da vida Leonardo DiCaprio, que a base de inversiones fraudulentas de las que nunca llegamos a ser conscientes en el film se construyó su propio imperio, lleno de prostitutas de lujo, coches de lujo, esposas de lujo y drogas… bueno, esas son iguales para todos.

Hacía mucho que no veía a tantos personajes consumiendo en pantalla, puede que desde Réquiem por un sueño, y el resultado es tan excesivo y contagioso que uno permanece sin pestañear durante las tres horas que dura este circo de los horrores. El problema es que tras varias sobredosis y demás trabajos orales, nada de lo que aparece en pantalla nos sorprende, y como el protagonista apenas sufre transformación, a diferencia del lúcido Jep Gambardella de La gran belleza, salimos del cine insatisfechos y exhaustos.

DiCaprio pide a gritos el Oscar que se le resiste desde que le nominaran por A quien ama Gilbert Grape, Jonah Hill (Juerga hasta el fin) consigue su segunda candidatura gracias a Donnie, el inseparable socio de Belfort, y en una secuencia Matthew McConaughey aclara por qué le arrebatará la preciada estatuilla a su compañero de reparto, pero no por este trabajo, sino por Dallas Buyers Club. También tenemos a la sexual Margot Robbie (Una cuestión de tiempo), un descubrimiento que no está a la altura de predecesoras como Sharon Stone (Casino) o Michelle Pfeiffer (La edad de la inocencia) y a una larga lista de actores más o menos conocidos que desfilan con gracia por la interminable pasarela de la que Martin Scorsese se sirve para mantener vivo el calificativo de “enfant terrible” del cine americano.

Nominaciones: película, director (Martin Scorsese), actor (Leonardo DiCaprio), actor de reparto (Jonah Hill) y guión adaptado (Terence Winter, guionista de Los Soprano).

Se llevará… Scorsese ha abordado en pocas ocasiones la comedia (Jo, ¡qué noche!, El rey de la comedia) y seguramente jamás imaginó esta acogida. Se irá de vacío en la gala de los Oscar, nada a lo que no esté acostumbrado.


1 comentario:

  1. Gracias por la crítica!! Muy bien redactada. La peli se me hizo muy larga... Quizá sobraban un par de fiestas en la oficina ;-) Puede q Leo pida el Oscar a gritos, pero creo q Matthew hace un brillante papel en Dallas Buyers Club. Veremos

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